Fumar es perjudicial para la salud, ya que daña los pulmones y nuestro cerebro también.
Pero todo se puede, nada es imposible, solo se tiene que tomar la iniciativa de querer dejarlo, tomar una decisión concreta y sin vueltas para poder lograr el objetivo que es DEJAR DE FUMAR. Una vez que dejamos el cigarrillo tenemos que intentar no volver a caer en la tentación, que es la parte mas difícil de esta gran decisión que tomamos y para que esto no suceda debemos cambiar varias cosas en nuestras vidas como por ejemplo, los hábitos; tendremos que tener buenos hábitos para mejorar nuestra salud ya que no lo hicimos en el transcurso del tiempo en que eramos fumadores, estos hábitos son los de descansar bien, es decir las horas necesarias, mínimo 8 horas, hidratarse de forma permanente con agua, realizar ejercicio físico (fundamental), tener la mente ocupada en el día, ya sea en trabajo, o lo que fuere y presenciar lugares en que no se pueda fumar como por ejemplo teatros, museos, etc. Es muy común que tenga la necesidad de tener algo en la mano o en la boca como si fuera el cigarrillo, en ese caso utilice alguna lapicera o lápiz para tenerlo en su mano o algún escarbadientes para tenerlo en su boca.
Cuando la persona esta ansiosa también tiende a fumar pero no lo haga, a continuación te damos algunas soluciones para que no caigas otra vez en la tentación de fumar tabaco:
- salga a correr o caminar.
- báñese así se calma.
- prenda velas.
- tenga a mano chicles para masticar.
- consulte con su medico.
Las primeras semanas que dejamos de fumar se nos hace casi imposible vivir sin el tabaco pero de a poco el organismo se acostumbra, por eso tenemos que estar ocupados o en familia para no caer en la tentación del cigarrillo.
